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| Acuerdo de 37 millones de dólares: UBTech instalará robots humanoides avanzados en los cruces fronterizos entre China y Vietnam. Crédito: UBTech/X |
China está dando un paso gigantesco en la integración de robots humanoides en tareas reales y cotidianas. La empresa UBTech Robotics firmó un contrato de 264 millones de yuanes, equivalente a unos 37 millones de dólares, para enviar sus robots humanoides a varios puntos fronterizos en Guangxi. Las primeras unidades comenzarán a trabajar este mismo diciembre, convirtiendo esta iniciativa en uno de los despliegues más amplios de este tipo en operaciones gubernamentales chinas.
El acuerdo se concretó con un centro especializado en robótica humanoide ubicado en Fangchenggang, una ciudad costera que limita con Vietnam. Allí se utilizará el modelo Walker S2, presentado en julio y reconocido por ser el primer robot humanoide industrial capaz de reemplazar su propia batería sin intervención humana. Para quien no esté familiarizado, un robot humanoide es una máquina diseñada para tener forma y movilidad similares a las de una persona, lo que le permite realizar tareas complejas pensadas originalmente para trabajadores humanos.
La idea es que estos robots apoyen las labores en puntos fronterizos de Guangxi: orientación a viajeros, gestión del flujo de personas, apoyo en patrullas, manejo de logística y tareas relacionadas con servicios comerciales. Pero su uso no se limitará a eso; también se integrarán a fábricas de acero, cobre y aluminio, donde llevarán a cabo inspecciones técnicas que requieren precisión y resistencia.
Este despliegue forma parte de un impulso más amplio dentro de China por acelerar la adopción de lo que se conoce como IA encarnada (embodied AI), una rama de la inteligencia artificial en la que los algoritmos no solo procesan información, sino que también actúan físicamente en el mundo a través de robots. Es un enfoque que ya se ve en aeropuertos, oficinas gubernamentales y grandes eventos, donde distintos tipos de robots sirven como asistentes, guías o incluso patrulleros.
UBTECH (https://t.co/mDFRhXcb0e) has been added the MSCI China Index and secured massive new order: $37.2M!📈
— UBTECH Robotics (@UBTECHRobotics) November 25, 2025
We are proud to announce a significant milestone: UBTECH's inclusion in the MSCI China Index, a key benchmark for global investors tracking China's innovative economy.… pic.twitter.com/EnVSSfEON9
Uno de los ejemplos más llamativos es el Walker S2. Mide aproximadamente 1.76 metros y está equipado con 52 grados de libertad, lo que significa que su cuerpo tiene decenas de puntos articulados que le permiten moverse con una agilidad sorprendentemente humana. Sus manos cuentan con 11 grados de libertad cada una, suficientes para realizar tareas de precisión milimétrica como ensamblar piezas o manipular objetos delicados.
Cada brazo es capaz de levantar hasta 15 kilogramos y trabajar desde el suelo hasta altura de estanterías elevadas, mientras que la articulación de la cintura le permite agacharse profundamente o inclinarse sin perder el equilibrio. Este último punto es clave para trabajos industriales que requieren flexibilidad y fuerza al mismo tiempo.
Una característica que realmente lo diferencia es su sistema de baterías intercambiables de forma autónoma. El propio robot detecta cuando su energía está baja y realiza un cambio de batería en unos tres minutos. Esto permite que pueda funcionar prácticamente sin detenerse, algo muy atractivo para fábricas y operaciones críticas que no pueden detenerse.
En cuanto a su inteligencia, el Walker S2 utiliza los sistemas BrainNet 2.0 y Co-Agent AI, que combinan razonamiento multimodal, planificación de tareas y capacidad para reaccionar ante situaciones inesperadas. También cuenta con visión estereoscópica RGB, una tecnología visual que genera percepción de profundidad similar a la de un ser humano, útil para moverse entre personas o máquinas en constante movimiento.
El sector ya está viendo resultados. UBTech declaró que las órdenes acumuladas de la serie Walker alcanzaron los 1.1 mil millones de yuanes desde que las primeras unidades comenzaron a enviarse. La empresa tiene como objetivo entregar 500 robots industriales antes de que termine el año y multiplicar por diez esa cifra el próximo año, con la meta a largo plazo de fabricar 10 000 robots anualmente para 2027.
El fuerte impulso gubernamental también es evidente. China formalizó recientemente su comité nacional de robótica humanoide, integrado por figuras clave del sector, lo que subraya la velocidad con la que este campo avanza. Además, los robots están ganando terreno en áreas como salud, cuidado de personas mayores, limpieza urbana, seguridad pública y transporte automatizado.
Lo que ocurre en Guangxi es un ejemplo claro de cómo los robots humanoides están dejando de ser prototipos de laboratorio para convertirse en herramientas activas en el día a día de instituciones y empresas. El paso puede parecer futurista, pero en China ya es una realidad que está creciendo a un ritmo difícil de ignorar.
